Los props no están ahí para hacer la postura por ti. Están para enseñarte el camino hacia ella.
En yoga, un prop puede cambiar por completo la forma en que entendemos una postura.
La silla de yoga, el block, el bolster o el cinto no son una muleta. Son herramientas de aprendizaje: nos ayudan a reconocer la acción, la dirección y el sostén que el cuerpo necesita para habitar una asana con mayor claridad.
A veces permiten entrar en una postura que todavía no es accesible. Otras veces, nos invitan a quedarnos más tiempo, observar mejor y refinar pequeños ajustes que, sin apoyo, pasarían desapercibidos.
En este Chair Work, exploramos 5 posturas junto a @catacarrenoiyengaryoga y @jose_de_la_maza, usando props de Medusalab como herramientas de apoyo, conciencia y exploración.
1. Arco sostenido: abrir desde el apoyo

La silla nos permite entender qué parte de los glúteos debe entrar para facilitar la apertura de las ingles y organizar mejor la postura.
Al dejar que la gravedad actúe de forma lenta y amable, el cuerpo puede abrirse sin empujar de más. La estructura de la silla sostiene la extensión, mientras la atención se dirige hacia la apertura de pecho y la sensación de espacio en la parte frontal del cuerpo.
Qué enseña la silla en esta postura:
- A confiar en el soporte para abrir gradualmente.
- A reconocer la relación entre pelvis, ingles y pecho.
- A sostener una extensión con menos tensión innecesaria.
2. Vasisthasana asistida: sostén para entender la dirección

Esta variante permite sostener la postura y entender desde dónde debemos empujar para construirla.
La cadera se afirma sobre la silla, mientras el bolster ayuda a elevar y separar. El cinto permite sostener el empeine si todavía no llegamos cómodamente con la mano, y el block entrega una base estable para el apoyo inferior.
Más que “lograr” la forma final, esta versión permite estudiar sus acciones con tiempo y precisión.
Qué enseña esta variante:
- La dirección de empuje y extensión.
- Cómo organizar la cadera con apoyo.
- Que un prop puede acercarnos a la inteligencia de la postura sin forzarla.
3. Pasasana: entrar en la torsión con más conciencia

Estar sentada sobre la silla permite entrar en la postura, mantener la torsión y sentir sus beneficios sin que todo el esfuerzo se vaya a sostener el equilibrio.
El apoyo de la silla ayuda a reconocer la torsión de la columna, mantener la flexión del tronco y observar con mayor claridad la relación entre piernas, pelvis y cintura escapular.
Qué aporta la silla en Pasasana:
- Mayor permanencia dentro de la postura.
- Un punto de apoyo concreto para profundizar la torsión.
- Más claridad sobre la dirección del movimiento.
4. Salamba Sarvangasana: elevar con sostén

La silla nos permite entrar a la postura cuando todavía no podemos llevar las manos a la espalda con comodidad.
El agarre en la silla favorece una mejor elevación de las escápulas, mientras el apoyo del bolster y las mantas ayuda a organizar el cuello y los hombros. De esta forma, la postura puede construirse con más referencia, más soporte y menos colapso.
Qué enseña este uso de la silla:
- A elevar desde una base más clara.
- A entender el rol de los hombros y las escápulas.
- A explorar la inversión de manera progresiva.
5. Apertura de pecho: habitar la extensión

En esta variante, la silla funciona como una superficie de apoyo para explorar la extensión de la parte alta de la espalda y la apertura del pecho.
La posición de los brazos ayuda a llevar los brazos superiores de afuera hacia adentro, manteniéndolos paralelos entre sí. La espalda alta se entrega al soporte, creando una sensación de expansión sin perder dirección.
Qué permite explorar:
- Apertura de pecho con sostén.
- Mayor conciencia en hombros y brazos.
- Una extensión más amplia, sin buscar profundidad a cualquier costo.
Los props como maestros de la práctica
Una silla de yoga no está hecha solo para “facilitar” una postura. Está hecha para enseñarnos algo dentro de ella.
Nos muestra dónde sostener, dónde ceder, qué parte activar y qué parte dejar de tensar. Nos invita a cambiar la pregunta de “¿hasta dónde llego?” por “¿qué puedo entender mejor?”
Porque la práctica no se trata de llegar a la forma perfecta, sino de aprender a habitarla con presencia, inteligencia y cuidado.
Explora la Silla de Yoga Medusalab
Nuestra Silla de Yoga Plegable está diseñada para acompañar prácticas de apoyo, apertura, permanencia y exploración. Su estructura firme y resistente la convierte en un prop versátil para quienes buscan profundizar su práctica de forma consciente.
Ver Silla de Yoga
Créditos
Práctica y guía: @catacarrenoiyengaryoga y @jose_de_la_maza
Fotografías: @heykarinwinter





















